|
|
|

Glúcidos
También llamados hidratos de carbono o carbohidratos, forman
un grupo de compuestos que contienen carbono (C), hidrógeno (H) y oxígeno (O).
Son los compuestos orgánicos más abundantes en la naturaleza. Las plantas verdes
y las bacterias los producen en el proceso conocido como
fotosíntesis, durante el cual
absorben el dióxido de carbono del aire y, por acción de la energía solar,
producen glucosa y otros compuestos químicos necesarios para que los organismos
sobrevivan y crezcan. De los glúcidos más sencillos,
monosacáridos, el más importante es la
glucosa. Dos monosacáridos unidos producen un
"disacárido", cuyo ejemplo más importante
encontramos en la sacarosa, la lactosa y la maltosa. Los polisacáridos son
enormes moléculas formadas por uno o varios tipos de unidades de monosacáridos —
unas 10 unidades de glucosa en el glucógeno y 25 en el almidón.
En los organismos vivos los hidratos de carbono tienen funciones
estructurales y de almacenamiento de energía. En la función estructural tenemos
como ejemplo: la celulosa que es el principal glúcido estructural en las
plantas, mientras que en los animales invertebrados el polisacárido quitina
es un componente básico del exoesqueleto de los artrópodos y en los animales
cordados (mal llamados vertebrados) las capas celulares de los tejidos
conectivos contienen hidratos de carbono. Entre los glúcidos de
almacenamiento de energía las plantas usan al almidón y
los animales al glucógeno; cuando se necesita la
energía, las enzimas los descomponen en
glucosa).
Monosacáridos
Estos azúcares se caracterizan por poseer grupos hidroxilos
(OH) y un grupo aldehído o cetona. Se describen con la fórmula (CH2O)n
, donde n es un número entero no menor de
tres y no mayor de ocho (3 < n < 8). Estas proporciones dieron origen al
término carbohidratos para los azúcares y para aquellas moléculas constituidas
por subunidades de azúcar. Estos compuestos pueden quemarse u oxidarse a dióxido
de carbono (CO2) y agua (H2O), en una reacción que produce
energía, capacidad que ha sido aprovechada por los cordados degradando a la
glucosa, para aprovechar la energía desprendida (673 Kcal) y almacenarla (en
forma de ATP).
Glucosa : sólido cristalino
de color blanco, algo menos dulce que el azúcar destinado al consumo. Este
azúcar monosacárido
de seis carbonos, de fórmula C6H12O6, se
caracteriza por tener una función hidroxilo (OH) (característica de los
alcoholes) en cada uno de los carbonos, excepto en el primero donde presenta una
función aldehído. Se encuentra en la miel y en el jugo de numerosas frutas. Se
produce en la hidrólisis de numerosos glucósidos naturales. La glucosa está
presente en la sangre de los animales, método de transporte para distribuir a
este glúcido por todo el cuerpo para ingresarla en la célula y producir la
"respiración celular" (glucólisis - ciclo de Krebs - transporte de electrones).
Disacáridos
Estos compuestos están constituidos por la unión de dos
monosacáridos. Por ejemplo: la sacarosa (azúcar común – azúcar de caña) está
formada por una glucosa y una fructosa (monosacárido de seis carbonos que posee
una función cetona en el carbono 2), de fórmula C12H22O11.
El disácarido sacarosa es la principal forma en que los azucares se transportan
a través del floema (vasos conductores de savia en los vegetales), desde las
hojas hasta los sitios de la planta donde son requeridos. Es soluble en agua y
ligeramente soluble en alcohol y éter. Cristaliza en forma de agujas largas y
delgadas siendo dextrógira. Por hidrólisis (separación por medio de agua ya que
se necesita una molécula de agua para que queden completas ambas monosacáridos)
rinde una mezcla de glucosa y fructosa, que son levógiras. En el intestino
delgado (humano), la inversión y separación tiene lugar gracias a la
intervención de las enzimas invertasa y
sacarasa. Cuando se calienta a temperaturas superiores a 180 ºC, la sacarosa se
transforma en una sustancia amorfa, de color ámbar y consistencia espesa,
parecida al jarabe, llamada caramelo.
Recordemos que según la orientación hacia donde desvía el
plano de polarización de la luz para cualquier polímero se los designa levógiro
(L) si polariza a la izquierda o dextrógiro (D) si lo hace a la derecha.
Otro disacárido importante es la lactosa, azúcar que sólo
aparece en la leche, aquí la glucosa se combina con galactosa (hexosa que
presenta funciones hidroxilos y una función aldehído).
Polisacáridos de reserva
Los polisacáridos son monosacáridos unidos entre sí en largas
cadenas, pueden o no tener el mismo tipo de monosacárido como eslabón en esas
cadenas. Los principales son: almidón y glucógeno.
El almidón
es la forma principal de almacenamiento de glucosa en la mayoría de las plantas.
Es fabricado por las plantas verdes durante la fotosíntesis. Forma parte de las
paredes celulares de las plantas y de las fibras de las plantas rígidas. A su
vez sirve de almacén de energía en las plantas, liberando energía durante el
proceso de oxidación en dióxido de carbono y agua. Los gránulos de almidón de
las plantas presentan un tamaño, forma y características específicos del tipo de
planta en que se ha formado el almidón
Existe en dos formas: En el primero, la amilosa, que
constituye el 20 % del almidón ordinario, los grupos están dispuestos en forma
de cadena continua y rizada, semejante a un rollo de cuerda; en el segundo tipo,
la amilopectina, se produce una importante ramificación lateral de la molécula,
pero ambas están formadas por unidades de glucosa unidas entre si.
El glucógeno
es la forma principal en que se almacena la glucosa en los animales superiores.
Su estructura es muy semejante a la amilopectina, salvo que es mucho más
ramificado (una ramificación cada 8 o 10 unidades de glucosa). se almacena en el
hígado y tejidos musculares.
La formación de polisacáridos a partir de monosacáridos exige
energía; cuando la célula necesita energía los hidroliza para liberar un
monosacárido, el que es oxidado para que aporte la energía necesaria para el
trabajo celular. |