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Flor (parte I)
Autora: Silvia Sokolovsky
Bibliografía
La Flor es el órgano reproductor de ciertas
plantas, llamadas Angiospermas, que produce frutos, donde
encierran las semillas que, si germinan, darán vida a la próxima
generación de esos organismos. Es en la flor donde se realiza la reproducción
sexual, por lo tanto su importancia es vital para el desarrollo y
evolución de la especie vegetal.
Partes constitutivas
La flor se
encuentra siempre en una rama terminal, un tallo modificado al que se
lo denomina el
eje floral o receptáculo. Ese eje es tallo de crecimiento definido, con entrenudos muy cortos,
en el que se insertan hojas modificadas, los antófilos u hojas florales.
Como se ha dicho, en la flor tienen lugar los pasos esenciales de la reproducción
sexual que son la
meiosis y la fecundación.
Comúnmente las flores se
encuentran en la axila de hojas vegetativas verdes o nomófilos,
como las de la las flores silvestres, campanillas, que se ven, aquí, en la foto. Pero a veces la forma de las hojas se
modifica, al pasar al estado floral, dando lugar a las brácteas
o hipsófilos, que son hojas modificadas en su forma, tamaño, color,
etc., situada junto (debajo) a las flores o inflorescencias. Puede presentar un
colorido brillante, como en la Estrella Federal (Euphorbia pulcherrima),
que es una inflorescencias en la axila de brácteas de color rojo.
(Ver la foto, al costado) Estas hojas, sobre un eje lateral de la flor, poseen una posición
característica, lateral en dicotiledóneas y dorsal y soldados entre sí
(como si fuera una sola) en monocotiledóneas.   La flor está unida al
tallo por un eje, denominado pedicelo (o pedúnculo), que se
dilata en su parte superior para formar el receptáculo en el cual
se insertan las diversas piezas florales, las cuales son hojas
modificadas que están especializadas en funciones de protección y
reproductivas. Ese eje floral lleva entre uno y cuatro tipos de
apéndices especializados u hojas modificadas, por lo general dispuestos
en verticilos en las flores más evolucionadas y en espiral en las
más primitivas.
Un verticilo no
es otra cosa que un conjunto de hojas que se insertan en un mismo nudo.
(también se los llama antófilos)
En una flor típica, el
verticilo externo o cáliz está formado por varios sépalos que
protegen el capullo floral antes de que se abra. El siguiente verticilo
del receptáculo floral es la corola, compuesta de varios pétalos;
en muchos casos, lleva glándulas productoras de néctar para atraer a los
polinizadores. Le sigue el androceo, que agrupa varios
estambres, que producen en las anteras el polen necesario para la
reproducción. En algunas plantas pueden aparecer dos verticilos de
estambres. El verticilo más interior, formado por varios carpelos, en
muchos casos soldados en un pistilo, es el gineceo. Cada carpelo contiene al
menos una placenta en la cual se insertan los óvulos (células femeninas
que contienen la mitad de la información genética, la otra mitad está en
los espermatofitos ubicados en los extremos de los estambres). El Cáliz y
la Corola forman en conjunto el perianto que es un conjunto de
piezas estériles. Los dos últimos, internos, están formados por
las otras dos piezas fértiles. Las piezas de cada verticilo pueden
soldarse entre sí, se habla de
cohesión, o con las piezas de otros verticilos, lo que se denomina
adnación.
Externos
Internos
androceo formado por los estambres,
donde se forma el polen.
gineceo formado por los carpelos, que
albergan los óvulos.

Hemos hecho un recorrido por los elementos básicos de la flor.
Disposición de las piezas florales
A pesar de la gran
diversidad de formas en las flores encontramos que las piezas se disponen sobre
el eje de dos maneras:
a. Disposición
espiralada
b. Disposición Verticilada
Disposición espiralada: Como
su nombre lo indica, las piezas se insertan consecutivamente y a
diferentes niveles, describiendo una espiral sobre un eje que es
homóloga (semejante) con la espira generatriz de los nomófilos. (ver
figura en la siguiente página)

Disposición verticilada
o cíclica: En este caso los verticilos están más separados y se los
puede distinguir claramente. Muy frecuentemente las flores llevan cuatro
ciclos, por eso se las llamadas tetracíclicas (tetra = 4), presentando un
ciclo de sépalos, uno de pétalos, otro de estambres y el último de
carpelos.
Puede haber flores con dos
líneas de estambres, o sea, dos verticilos de estambres, en ese caso
serán pentacíclica (penta = 5)
En la foto podemos observar la disposición cíclica. Cuenten cuantos
"círculos" (o sea verticilos) ven, desde afuera hacia adentro.  
 
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