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Orquídeas

Autora: Silvia Sokolovsky

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Siempre había escuchado hablar de las orquídeas pero hasta que no me encontré "cara a cara" con  alguna de ellas en mi viaje por la provincia de Corrientes (Argentina) y observé la fascinante interacción de estas flores con los insectos, no comprendí la fascinación que sienten determinadas personas con ellas.

Por supuesto que, apenas llegué a casa, me puse a investigar en Internet el nombre y las características de aquellas orquídeas que había fotografiado y me sumergí en una intrincada red de conocimientos que requiere una base previa de nociones en biología para poder entender y disfrutar de esta lectura. Es por eso que se me ocurrió escribir este artículo dedicado a cualquiera que, sin saber biología, quiera conocer a las Orquídeas y su historia de una manera fácil. (Al menos espero haberlo logrado, ustedes dirán si lo he logrado)

Aspectos Generales

Si miramos las plantas que suelen habitar un jardín, nos encontramos que la mayoría producen flores. Este tipo de plantas (llamadas Angiospermas) se dividen en dos grandes grupos: las dicotiledóneas y las monocotiledóneas, que se diferencian entre sí por la cantidad de cotiledones (especie de sacos donde hay comida para el futuro embrión que se aloja dentro de sus semilla).

A este último grupo pertenecen las Orquídeas; y presentan una de las características distintivas de las monocotiledóneas, que son las nervaduras paralelas en sus hojas.

¿Qué son las nervaduras?. Semejantes a nuestros vasos sanguíneos, allí se encuentra la savia (la sangre) de la planta que es transportada desde (y hacia) las hojas al resto de la planta. En la foto se pueden observar como líneas que atraviesan la hoja desde su comienzo hasta la punta sin tocarse (salvo en los extremos de la hoja).

Hoja de catasetum: Casco Romano

Encontrar fósiles de Orquídeas no es fácil, posiblemente se deba a lo delicado de su estructura que es difícil de preservar y por que estas plantas (geológicamente hablando) son relativamente "nuevas" y están en plena diversificación, lo que se evidencia en la abundancia y diversidad de sus especies (tradúzcase como: hay muchas y muy variadas). Han cambiado mucho a lo largo de eones (o sea durante millones de años) ya que han sido contemporáneas de los dinosaurios.

Habitantes de cada rincón del planeta, soportan todos los climas aunque muestran una clara preferencia por el clima tropical.

Algunas viven en el suelo (principalmente en Europa) por lo que son llamadas litófitos (lito = suelo, fito = planta) pero la mayoría vive sobre otros organismos vegetales, son epífitas (epi = sobre, fito = planta), generalmente sus sostén es un árbol muy alto ya que habitan bosques o selvas y la posición en la cúspide arbórea, es una estrategia para aprovechar la luz que sólo llega a la parte alta de estos vegetales de gran tamaño. Es por eso que las raíces de las Orquídeas epífitas han evolucionado para poder captar y aprovechar toda el agua que puedan "atrapar" ya que se encuentran expuestas al aire.

Raices de Orquídea epífita Raices de Orquídea epífita Raices de Orquídea epífita

Si cortamos una raíz, estas pueden ser redondeadas, pero las hay muy "aplantadas" también. La capa más externa de la raíz, la epidermis, está constituida por células que al madurar mueren y le confieren el color blanco de las raíces que algunas Orquídeas epífitas tienen.  Esta cubierta, de células muertas, puede variar en grosor (no más de ocho) se la denomina "Velamen" y al contacto con el agua de lluvia, neblina o rocío, las células que la componen se encargan de "beber" con rapidez asegurándose una provisión del líquido vital. Muchas veces, al contener agua, la epidermis se vuelve transparente, permitiendo que las células que, si poseen cloroplastos y se encuentran debajo, puedan hacer fotosíntesis y elaborar su "comida".

 Jean - Marie Pelt, en su libro "Las Plantas" las proclama como la "versión vegetal de los trofeos de caza" y compara la fiebre por las orquídeas con la fiebre del oro, por su poder devastador (ecológicamente hablando). Y hasta que no se encontró una manera de cultivarlas, la destrucción de los árboles (para poder alcanzarlas y "sacarlas") además del genocidio previo de los habitantes autóctonos para adueñarse de esas tierras, generó la destrucción y desaparición de cientos (sino miles) de ecosistemas.

Pero las culturas Europeas no fueron las únicas en dejarse seducir por este tipo de flores. Aquí les dejo un link que habla de la relación de las culturas prehispánicas americanas con las orquídeas.

Ya dijimos que esta familia se ha adaptado a los más diversos hábitats, y ha tomado las más diversa formas, pero ¿qué las hace ser Orquídeas?

La respuesta está frente a nuestras narices, la flor.

 

Orquídea: Dama de Noche (Orchid) Orquidea: Brassavola nodosa (Dama de noche) Orquidea: Brassavola nodosa (Dama de noche)

Una orquídea es, ante todo, una estructura floral. Pero su belleza y complejidad no está dirigida a nosotros, sino a los insectos.

Dejando de lado nuestro herido orgullo, debemos comprender que todo en la orquídea ha evolucionado para atraer a los insectos con un solo propósito: sobrevivir.

El insecto es el encargado de llevar al polen, donde se encuentra el espermatofito (versión vegetal del espermatozoide) pegado en alguna parte de su cuerpo, de una flor a otra, incluso en plantas que se hallan a kilómetros de distancia una de otra.

La relación flor-insecto ha sido explotada por diversas plantas, pero en el caso de las orquídeas, ha sido llevada a extremos impensables.

Por cuestión de tiempo y espacio no me voy a poner a explicar todas las ventajas de este tipo de polinización, baste con saber que el resultado es una prole (hijos) con mayor probabilidad de sobrevivir que si la planta se hubiera autofecundado.

Y el que sobrevive, procrea… para que sus hijos a su vez tengan descendencia… es por eso que están actualmente entre nosotros, de otra forma, se hubieran extinguido.

En otras palabras, la danza entre el insecto y la flor le da más oportunidad de sobrevivir a la planta.

La orquídea y el (o los) responsable de su perpetuación, han danzado a lo largo de millones de años, perfeccionando cada paso que dan, hasta conseguir una danza casi perfecta (al menos hasta ahora). Esos cambios se dan progresivamente en ambos y se denomina coevolución.

Por supuesto que generalmente esta danza beneficia a ambos “bailarines”, el insecto consigue su comida (néctar) y la planta se poliniza, pero, a veces pareciera que es la planta la única que saca beneficios, especialmente con algunos tipos de Orquídeas que llegan a asombrar por la forma de engañar al insecto…

La Flor y el Insecto

La exhuberancia de colores, olores y formas tienen como objetivo, en las orquídeas, conducir al insecto hacia el lugar donde la flor posee sus gametas, o sea las células femeninas o masculinas que al unirse darán origen a un embrión encerrado en una semilla.

Los pétalos alargados, llamados labelos, son la marca distintiva de las orquídeas. Como si fuera una pista de aterrizaje, el labelo está cuidadosamente marcado por estrías o salientes coloreadas, o por mechones de pelos correctamente alineados; incluso hay glándulas odoríferas (productoras del "perfume") cuyo aroma atrae y conduce al insecto al lugar "adecuado". (ej.: Limodrum).

Orquidea: Dama Danzante (Oncidium sp) Orquidea: Dama Danzante (Oncidium sp) Orquidea: Dama Danzante (Oncidium sp)

Es regla general en las flores, el "despilfarro" de polen para asegurar la polinización, pero las orquídeas muestran otra característica especial, un ejemplo más de su organización superior, que  es el "ahorro de polen", ya que éste se encuentra encerrado en masas compactas dentro de una estructura llamada polonio.

El polonio no es una estructura frágil, es por eso que en muchas orquídeas se fomenta la actitud agresiva del insecto. Ese es el caso de las orquídeas miméticas (cómo las del género Orphys) que engañan al insecto macho para que intente copular con ella, asemejándose a la hembra. Los movimientos violentos del insatisfactoriamente frustrado macho asegura el rompimiento del polonio y la fijación del polen sobre su cuerpo. Además, el frustrado animal irá en busca de otra flor...

No debemos confundir el comportamiento de esta flor con crueldad. (Eso dejémoselos al ser humano que se da plana cuenta de lo que está haciendo)  El proceso evolutivo, en la selección natural, es el responsable de lo que ha sucedido. Las flores que en el pasado han fomentado esta actitud violenta de los frustrados machos han obtenido mejor resultado que las flores que no lo han hecho, de manera que han obtenido mayor cantidad de descendientes.

Inclusive las flores que se hubieran abierto cuando las hembras del insecto no habían eclosionado (salido del huevo) se hubieran visto favorecidas por la "efusividad" del insecto.

Aunque no lo parezca, el comportamiento de las orquídeas beneficia indirectamente a los insectos ya que solo quedan para procrear los machos más fuertes para cuando eclosionen las hembras.

Este es un claro ejemplo de selección natural, en el que la interacción de ambos organismos se benefician (aunque aparentemente sea la orquídea la única favorecida).

Hay muchas maneras de insertar el polen en el insecto, y las orquídeas sudamericanas del género Catasetum encontraron una forma muy particular que impresionó hasta el mismísimo Darwin (el padre de la teoría de la Evolución),

Reconozco que la observación de la flor femenina de una orquídea perteneciente a este género, llamada comúnmente Casco Romano, fue la que me indujo para buscar información y, posteriormente, escribir este articulo.

Orquídea: Casco Romano - Flor masculina Orquídea: Casco Romano - Flor masculina Orquídea: Casco Romano - Flor masculina

Las Catasetum habitan particularmente en el continente Americano y sus flores masculinas tienen la peculiaridad de presentar uno "pelos rígidos", en forma de aguijón, que se utilizan para inyectar directamente el polen  en la cabeza del insecto que los está visitando.  (Ver video)

En la foto, arriba, se puede observar la flor masculina del Catasetum fimbriatus, (Casco Romano) donde se exhibe el polonio que inyecta el polen en la cabeza del insecto cuando este se dispone a "comer" el néctar de la flor.

Orquídea: Casco Romano (Flor femenina - vista frontal) Casco Romano (flor femenina) Orquídea: Casco romano  (Flor femenina - vista posterior)

El nombre de Casco Romano es debido a la forma que tiene la flor femenina de esta planta que asemeja, verdaderamente, a un casco.

Las Catasetum, tienen la particularidad de presentar flores femeninas y masculinas (mientras que las demás orquídeas tienen ambos sexos en la misma flor, o sean son hermafroditas) que se encuentran en distintas plantas. Me parece interesante destacar que ambos tipos de flores ni siquiera aparecieron al mismo tiempo. La flor femenina, que fue la primera que fotografié, estaban a pleno sol y una semana más tarde, cuando estas habían sido polinizadas y comenzaban a transformarse en frutos, aparecieron las flores masculinas, que se mantuvieron en la sombra.

La forma tubular de las flores femeninas obliga al insecto a "caminar sin desviarse" de manera que el polen puede adherirse al estigma, donde se encuentran las células femeninas, lo que favorece la fecundación.

 

El siguiente video, fue filmado en las afueras de la ciudad de Corrientes (capital) se puede ver la diferencia entre ambas flores y su relación con el abejorro que las poliniza.

El amor después del amor... la semilla

La flor ha logrado su cometido, ha sido polinizada, por lo tanto, se arruga, pierde su color, su aroma y frescura. Al marchitarse el labelo, la flor desaparece de la vegetación circundante. Como dice Jean-Marie Pelt en su libro, Las Plantas: "La naturaleza interrumpe sus campañas publicitarias y levanta sus carteles cuando ha alcanzado sus objetivos."

Es una regla general en la naturaleza que al bajar la probabilidad de supervivencia aumenta la cantidad de descendientes. Es por eso que en cada fruto que produce este tipo de plantas se puede encontrar un promedio de 6200 diminutas semilla. En algunas Orquídeas, como el Dendrobium attenuatum cada semilla tiene un peso de aproximadamente 0,02 gamos.

¿Por qué son tan pequeñas? Sencillamente las semillas carecen de sustancia de reserva; el embrión, dentro, no tiene de qué alimentarse. Es por eso que las orquídeas "recién nacidas" se asocian con hongos. El embrión se deja penetrar por las hifas (filamentos que conforman el cuerpo) de hongos microscópicos que le aportan el alimento suficiente para su desarrollo.

Una vez que la planta ha desarrollado su capacidad para auto-alimentarse, el hongo ya no es necesario, por lo que tratará de deshacerse de él. Si el hongo resiste, se instaura un frágil equilibrio. En el caso de las orquídeas "terrestres" el hongo habitará dentro del tubérculo durante el resto de su vida adoptando una forma parecida a un testículo. Justamente la palabra orchis, en griego, significa testículo y se refiere a la forma de los órganos subterráneos de estas orquídeas litófitas.

Orquideas: Catasetum (Flor Femenina)

Fotos y características de cada una de las orquídeas halladas en Corrientes.


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