Sistema Endócrino

Las actividades de las distintas partes del cuerpo están integradas por el sistema nervioso y las hormonas del sistema endócrino. Las glándulas del sistema endócrino secretan hormonas que difunden o son transportadas por el torrente circulatorio a otras células del organismo regulando sus actividades. Las glándulas de secreción interna desempeñan un papel primordial en el mantenimiento de las constancia de la concentración de glucosa, sodio, potasio, calcio, fosfato y agua en la sangre y líquidos extracelulares. La secreción se verifica mediante glándulas diferenciadas, las cuales pueden ser exócrinas (de secreción externa) o endócrinas (de secreción interna). 

Llamamos glándulas exócrinas a las que están provistas de un conducto por el que vierten al exterior el producto de su actividad secretora, tales como el hígado, las glándulas salivales y las sudoríparas. 

Las glándulas endócrinas son aquellas que carecen de conducto excretor y por lo tanto vierten directamente a la sangre su contenido, como por ejemplo, la tiroides, el timo, etc. 

Existen además las mixtas que producen secreciones internas y externas, como ocurre con el páncreas (produce jugo pancreático e insulina) y el hígado. 

Las glándulas endócrinas tienen muchísima importancia, debido a que son capaces de elaborar complejas sustancias con los ingredientes que extraen de la sangre y de la linfa. Estos compuestos, las hormonas, poseen cualidades altamente específicas. Cada glándula endocrina fabrica su producto o productos característicos dotados de propiedades físicas, fisiológicas o farmacológicas especiales. 

Hormona: es una sustancia secretada por células de una parte del cuerpo que pasa a otra parte, donde actúa en muy pequeña concentración regulando el crecimiento o la actividad de las células. En el sistema endócrino distinguimos tres partes: célula secretoria, mecanismo de transporte y célula blanco, cada una caracterizada por su mayor o menor especificidad. En general cada hormona es sintetizada por un tipo específico de célula. Las hormonas pueden ser divididas en: 

-Glandulares: son elaboradas por las glándulas endócrinas y vertidas por éstas directamente a la sangre que las distribuye a todos los órganos, donde luego ejercen sus funciones. Se subdividen en dos grupos según cumplan una acción excitante o moderadora sobre la función de los órganos sobre los que influyen.

-Tisulares o aglandulares: están formadas en distintos órganos y sin correlación ni interdependencia entre ellos; su acción es exclusivamente local y la ejercen en el órgano en que se forman o en los territorios vecinos. 

Bajo el aspecto químico, las hormonas pueden dividirse en dos grandes clases:

a) hormonas esteróideas: a las cuales pertenecen las corticosuprarrenales y sexuales. 

b) hormonas proteicas: (verdaderas proteínas o aminoácidos más o menos modificados), a las cuales pertenecen las hormonas tiróideas, hipofisarias, pancreáticas y paratiróideas. Las características físico-químicas de las hormonas son: facilidad de solubilidad en los líquidos orgánicos, difusibilidad en los tejidos y resistencia al calor. La modalidad de la secreción hormonal por parte de las glándulas endócrinas no es todavía bien conocida ya que falta saber con exactitud si se produce de manera continua o es almacenada en la glándula y vertida a la circulación en el momento de su utilización, o si se produce únicamente cuando es necesario utilizarla, o si una pequeña parte es puesta continuamente en circulación. Las principales glándulas son: 

La glándula pituitaria o hipófisis: es un pequeño corpúsculo situado sobre la silla turca del esfenoides (éste es un hueso que se encuentra muy cerca del centro de la cabeza); se divide en una porción anterior, adenohipófisis, en una parte intermedia y otra posterior o neurohipófisis, cada una de las cuales produce las siguientes hormonas: Porción anterior: 

En la adenohipófisis se segregan las siguientes hormonas: a) somatotrofina u hormona del crecimiento: estimula el crecimiento corporal al ejercer su acción sobre los cartílagos de crecimiento de los huesos; modifica el metabolismo de grasas, proteínas e hidratos de carbono. b) adrenocorticotrofina (ACTH): estimula la secreción de las hormonas corticosuprarrenales. c) hormona estimulante folicular (FSH): estimula la formación del folículo de Graaf del ovario y de los túbulos seminíferos del testículo. d) hormona luteinizante: regula la producción y liberación de estrógenos y progesterona por el ovario y de testosterona por el testículo. d) prolactina: mantiene la secreción de estrógenos y progesterona; estimula la secreción de leche a través de las mamas. e) tirotrofina: estimula la tiroides y la formación de tiroxina. Porción intermedia: a) intermedina o estimuladora de melanocitos (MSH): regula la distribución de los pigmentos. 

Lóbulo posterior: a) occitocina: actúa a nivel del útero favoreciendo las contracciones en el momento del parto y a nivel mamario facilitando la secreción de la leche. b) vasopresina: estimula la contracción de los músculos lisos; acción antidiurética sobre los túbulos del riñón. La extirpación de esta glándula y la disminución de la liberación de estas hormonas producen el enanismo, y su hipertrofia, el gigantismo; de su lóbulo posterior se extrae la pituitina, que ejerce su acción sobre la tensión sanguínea; y la glándula pineal o epífisis (que no se extrae de la hipófisis por ser una glándula independiente), situada sobre el tercer ventrículo y delante de los tubérculos cuadrigéminos, y que, si se le extirpa a un niño, le ocasiona madurez corporal precoz y un anticipado desarrollo intelectual (niños prodigio). 

Las paratiroides: son cuatro masas de tejido del tamaño de un guisante pequeño, diseminadas en la parte anterior y posterior de la tiroides. 

Hormona paratiróidea: interviene en la regulación del metabolismo del calcio, controlando el equilibrio calcio-fósforo a nivel de los huesos, sangre y riñones. Su extirpación o lesión provoca la tetania, que puede asfixiar al paciente. 

La glándula tiroides: formada por dos lóbulos y localizada en el cuello a cada lado de la tráquea; tiene un riego sanguíneo extraordinariamente rico. Las hormonas que segrega son: a) tiroxina: contiene gran cantidad de yodo. Acelera los procesos oxidativos liberadores de energía en todos los tejidos corporales, aumenta la actividad de diversas enzimas que intervienen en el metabolismo de los carbohidratos y en la fosforilación oxidativa. Por sus efectos metabólicos, la tiroxina influye extraordinariamente en el crecimiento corporal, el desarrollo del sistema nervioso de relación. Su hinchazón produce "bocio"; si se le extirpa a un adulto origina debilidad muscular, hinchazón de la piel, etc.; y si es a un niño a quien se le extirpa, le sobreviene, además, deformidad física y deficiencia mental, degenerando en raquitismo, enanismo o cretinismo. b) calcitonina: actúa con la hormona paratiróidea para regular la concentración de calcio en la sangre. Sus efectos se unen a los de la hormona paratiróidea. Inhibe la reabsorción ósea y disminuye la concentración de calcio en la sangre y líquidos corporales. 

El Timo: se encuentra situado centralmente en la cavidad toráxica, justo por delante del corazón. El timo es relacionado fundamentalmente con la inmunidad y a menudo con el crecimiento orgánico; se ha pensado que elabora una hormona estimulante del desarrollo. Su extirpación retarda el desarrollo del esqueleto del niño (raquitismo), que puede degenerar en imbecilidad. 

El páncreas: se encuentra en la parte superior de la cavidad abdominal, extendiéndose a lo largo del borde inferior del estómago. Las hormonas que segrega son: a) glucagón: estimula la conversión de glucógeno hepático en glucosa de la sangre, favoreciendo el aumento de la glucosa circulante. b) insulina: aumenta la utilización de la glucosa por el músculo y otros tejidos, reduce la concentración de azúcar en la sangre; aumenta los depósitos del glucógeno y el metabolismo de la glucosa. Cuando tiene un funcionamiento defectuoso, impide que su hormona, la insulina, pueda llegar a la sangre; por ello no hay combinación del oxígeno con la glucosa, la cual permanece inalterada, aumentando su cantidad y provocando como consecuencia la diabetes. Entonces, el organismo procura eliminar este exceso de azúcar por medio de la orina, y de ahí que el análisis de ésta sea un excelente diagnóstico de la enfermedad; la inyección de insulina es una alternativa eficaz para este problema. Esta hormona es antagónica de la adrenalina. 

Las glándulas suprarrenales: están situadas en el extremo superior de cada riñón. Diferenciamos en ellas dos porciones totalmente independientes: las médulas suprarrenales que secretan adrenalina y noradrenalina y la corteza adrenal que secreta los esteroides corticosuprarrenales. 

Médula suprarrenal: a) adrenalina: refuerza la acción del sistema simpático ya que promueve varias respuestas, útiles para hacer frente a urgencias: se eleva la presión arterial, la frecuencia cardíaca aumenta, se eleva el contenido de glucosa en sangre, se contrae el bazo y libera una reserva almacenada de sangre, se reduce el tiempo de coagulación de la sangre, se dilatan las pupilas y se contraen los músculos que ponen erectos los pelos, proporcionando una piel protectora más espesa a los mamíferos provistos de piel. b) noradrenalina: constriñe los vasos arteriales. Corteza suprarrenal: Está compuesta por tres capas de células y secreta: a) glucocorticoides, como cortisol que estimula la conversión de aminoácidos en glucosa. b) mineralocorticoides, como aldosterona que regulan el contenido de sodio y potasio en los líquidos extracelulares favoreciendo la reabsorción de sodio por los túbulos renales. c) andrógenos como la dehidroepiandrosterona, androsterona y androstendiona. 

Las glándulas reproductoras: en el hombre, entre los túbulos seminíferos que producen los espermatozoides se encuentran las células intersticiales que producen y secretan las hormonas sexuales masculinas (andrógenos) como testosterona. 

En la mujer, las fuentes principales de hormonas sexuales femeninas son las células que revisten el folículo ovárico y las del cuerpo amarillo, formadas de estas células después de la ovulación. Tanto unas como otras ocasionan las diferencias morfológicas, fisiológicas y psíquicas llamadas "caracteres sexuales secundarios". La extirpación de estas glándulas, y, moderadamente, se ha comprobado que el trasplante de hormonas invierte, temporal o definitivamente, los caracteres de sexualidad, dando hombres imberbes y de aire afeminado, y mujeres con pilosidad en la cara, etc. Actúan a baja concentración. Hormonas sexuales masculinas: a) testosterona (andrógeno): estimula el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios masculinos: la barba, el crecimiento y distribución del vello en el cuerpo, la voz grave, el aumento de tamaño y de fuerza de los músculos esqueléticos, y el desarrollo de las glándulas sexuales accesorias, próstata y vesículas seminales. Desempeña un importante papel en la determinación de la conducta sexual masculina y el impulso sexual. Hormonas sexuales femeninas: a) estradiol (estrógeno): regula los cambios corporales que se producen en la mujer en la época de la pubertad o madurez sexual; ensanchamiento de la pelvis, desarrollo de los senos, crecimiento del útero y la vagina, crecimiento del vello púbico y axilar y los genitales externos, cambio en la calidad de la voz y comienzo del ciclo menstrual. b) progesterona: es necesaria para la terminación de cada ciclo menstrual, para la implantación del óvulo fecundado en el útero y para el desarrollo de los senos durante la gestación. Las hormonas placentarias: la placenta, es principalmente un órgano de sostén y nutrición del feto en desarrollo, pero también es un órgano endócrino, que secreta estradiol, progesterona y por los menos tres hormonas proteínicas: a) gonadotropina coriónica: junto con otras hormonas mantiene la continuidad del embarazo. b) lactógeno placentario: produce efectos semejantes a los de la prolactina y la hormona del crecimiento. c) relaxina: relaja los ligamentos pélvicos. El revestimiento del conducto digestivo produce hormonas que estimulan o inhiben la secreción de jugos digestivos: a) gastrina: secretada por las células mucosas de la región pilórica del estómago. b) secretina, pancreacimina y enterogastrona: secretadas por las células mucosas del duodeno. Las hormonas tisulares son aquellas sustancias que actúan donde se forman; entre éstas, la adrenalina y la noradrenalina son la excepción, ya que son segregadas por la zona medular de las glándulas suprarrenales, y actúan como hormonas glandulares provocando: taquicardia, contracción del bazo, acción relajante sobre la musculatura lisa bronquial e intestinal, dilatación pupilar (midriasis), leve aumento de presión, etc. Como sustancias de acción hormonal tisular, junto a la acetilcolina intervienen en la transmisión nerviosa al órgano efector, como sustancias que se liberan bajo el estímulo de excitación nerviosa. Entre las hormonas tisulares está la serotonina o 5-hidroxitriptamina (5HT) que tiene vital importancia en el metabolismo del tejido nervioso. Organos blancos Todas las hormonas secretadas por las glándulas endócrinas en el hombre y otros vertebrados son vertidas al torrente sanguíneo y transportadas por la sangre a todas las partes del cuerpo. Algunas hormonas, como la tiroxina y la hormona del crecimiento, afectan las condiciones de todas las células del cuerpo; cada célula responde a la presencia de la hormona y muestra un estado metabólico alterado cuando se le priva de ella. Pero la mayor parte de las hormonas sólo afectan a ciertas células del cuerpo, a pesar del hecho de que el torrente sanguíneo las lleva a todas las partes del organismo. Por ejemplo, sólo el páncreas responde a la secretina que circula en la sangre. Las células que responden a una hormona dada se llaman órganos blanco de dicha hormona.