Cuerpo de Golgi

Es parte diferenciada del sistema de membranas en el interior celular, que se encuentra tanto en las células animales como en las vegetales.  Su nombre se debe a su descubridor, el médico italiano Camillo Golgi, que en 1898 observó una estructura reticular en células nerviosas mediante una técnica de impregnación con nitrato de plata. Más tarde, gracias al microscopio electrónico, se pudo obtener una imagen más característica que permitió el estudio detallado de su estructura.

El aparato de Golgi consiste en unos sacos membranosos aplanados que se hallan apilados flojamente uno sobre otro y están rodeados por túbulos y vesículas. Cada orgánulo mide aproximadamente de 1 m y agrupa unas 6 sacos, aunque en algunos casos puede llegar hasta cinco veces más. Puede aparecer el nombre de “dictiosoma” para nombrar a los sacos que forman al aparato de golgi (según el autor del tratado que se lea, en células vegetales el cuerpo de golgi se lo suele llamar dictiosoma). El número de organoides puede variar desde unos pocos hasta cientos según la función que desempeñen las células eucarióticas.

 Este orgánulo se sitúa entre el retículo endoplasmático, por un lado, y la membrana plasmática por intermedio de vesículas secretoras, por el otro. Este orgánulo está polarizado, es decir, tiene dos caras distintas: la cara ‘cis’ o de formación (convexa y cercana al retículo endoplasmático) y la cara ‘trans’ o de maduración (cóncava y cercana a la membrana plasmática). La primera es una membrana fina que está rodeada de vesículas de transición procedentes del retículo endoplasmático. La otra cara, la ‘trans’, es una membrana más gruesa y similar a la plasmática; a su lado se localizan las vesículas secretoras.

 La principal función del aparato de Golgi es la secreción de las proteínas producidas en los polisomas del retículo endoplasmático rugoso, las cuales se incorporan por la cara ‘cis’ procedentes de las vesículas de transición. A continuación emigran a la cara "trans"; desde aquí pasan a las vesículas secretoras para ser eliminadas por un proceso de exocitosis al medio extracelular. En este proceso las membranas de las vesículas se fusionan con la membrana plasmática, de tal forma que ésta se regenera.

 Algunas vesículas secretoras que contienen enzimas hidrolíticas se transforman en lisosomas. Además, en este orgánulo ocurre la glicosidación de proteínas y lípidos para producir glicoproteínas y glicoesfingolípidos. Los azúcares, oligosacáridos que ya se habían unido a proteínas y lípidos en el retículo endoplasmático, son eliminados y sustituidos por otros nuevos en el aparato de Golgi. Algunos de los productos que se secretan intervienen en la formación de la pared celular de las células vegetales.