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Glucólisis
Glucólisis quiere decir "quiebre" o
rompimiento (lisis) de la glucosa. Es la
ruta bioquímica principal (secuencia
específica de reacciones catalizadas por enzimas que transforman un compuesto en
otro) para la descomposición de la glucosa en sus
componentes
más simples dentro de las células del organismo. La glucólisis se caracteriza
porque, si está disponible, puede utilizar oxígeno (ruta aerobia) o, si es
necesario, puede continuar en ausencia de éste (ruta anaerobia), aunque a costa
de producir menos energía.
Tiene lugar en una serie de nueve
reacciones catalizadas, cada una, por una enzima
específica, donde se desmiembra el esqueleto de carbonos y sus pasos se
reordenan paso a paso. En los primeros pasos se requiere del aporte de energía
abastecido por el acoplamiento con el sistema ATP —
ADP. Esta serie de reacciones se realizan en casi todas las
células vivientes, desde las
procariotas (células sin núcleo)
hasta las
eucariotas (células con núcleo) de nuestro cuerpo.
Primer paso: El ATP reacciona
exergónicamente con la glucosa desprendiéndose un grupo
fosfato que se ensambla con el glúcido para producir glucosa 6 - fosfato y ADP.
El número "6" indica que el grupo fosfato se ha combinado con el carbono 6 de la
glucosa, donde parte de la energía liberada por la reacción se conserva. Esta
reacción es catalizada por una enzima, la hexocinasa.
Segundo Paso: La molécula se
reorganiza con ayuda de la enzima fosfoglucoisomerasa, por lo que el anillo
hexagonal se transforma en el anillo pentagonal de la fructosa (la que contiene
la misma cantidad de carbonos pero ubicados de otra manera) quedando el grupo
fosfato en el mismo carbono por lo que se obtiene fructosa 6 - fosfato.
La reacción puede desarrollarse en ambas direcciones pero está predispuesta en
un sentido determinado por la acumulación de la glucosa 6 - fosfato y la
eliminación de la fructosa 6 - fosfato al continuar la glucólisis.
Tercer Paso: es similar al
primer paso ya que la fructosa 6 - fosfato gana un segundo grupo fosfato
mediante la intervención de una nueva molécula de ATP. El fosfato adicional se
enlaza con el primer
carbono y produce fructosa 1,6 - difosfato en una reacción
catalizada por una enzima alostérica, donde el ATP es un efector alostérico que
la inhibe. La interacción entre ambos es el principal mecanismo regulador de la
glucólisis. Si existe ATP en cantidades adecuadas para la vida normal de la
célula, este inhibe la actividad de la enzima cesando la producción de ATP
mientras que se conserva glucosa. Si la concentración de ATP es baja, la enzima
se desinhibe y continúa la degradación de la glucosa.
Cuarto paso: La molécula de
azúcar se escinde (divide) en dos moléculas de tres carbonos cada una: la
dihidroxiacetona fosfato y el gliceraldehído fosfato. Ambas moléculas son
isómeros que pueden transformarse una en otra por acción de una enzima
isomerasa, pero en vista que el gliceraldehído fosfato se utiliza
posteriormente, toda la dihidroxiacetona fosfato se convierte eventualmente en
gliceraldehído fosfato. A partir de este punto en las reacciones debemos
multiplicar por dos los productos obtenidos para tener en cuenta el destino de
una molécula de glucosa.
Quinto
Paso: cada gliceraldehído fosfato se
oxida, con ayuda de la enzima triosafosfato deshidrogenasa transfiere un
hidrógeno y su electrón, así reduce al NAD+ para que acepte el
hidrogeno y se transforme en NADH. Esta es la primera reacción en la que la
célula obtiene energía conservándose parte de ella en la unión de un grupo
fostafo con el carbono 1 de la molécula gliceraldehído fosfato, el que se
transforma en 1,3 difosfoglicerato.
Sexto Paso: ese fosfato se
libera de la molécula de difosfoglicerato con ayuda de la enzima
fosfoglicerato cinasa y se emplea para volver a cargar una molécula de ADP
(no olvidar que son dos moléculas de ATP por
cada
molécula de glucosa). Como esta reacción es muy exergónica arrastra a todas las
reacciones para que avancen.
Séptimo paso: el grupo fosfato
remanente se transfiere de la posición 3 a la 2 mediante la acción enzimática de
la fosfo gliceromutasa.
Octavo paso: se retira una
molécula de agua del compuesto de tres carbonos. Mediante este reordenamiento
interno
de la molécula (y con ayuda de la enzima enolasa) concentra energía en la
vecindad del grupo fosfato.
Noveno paso: el fosfato se
transfiere a una molécula de ADP y forma otra molécula de ATP (recordar que se
obtienen dos) y finalmente tenemos al ácido pirúvico. Esta reacción (catalizada
por la piruvato cinasa) también es muy exergónica, de modo que arrastra a
las dos reacciones precedentes.
Así que de una molécula de glucosa se
tienen dos moléculas de ácido pirúvico, dos moléculas de ATP (se invierten dos
moléculas de ATP y se obtienen cuatro) y dos moléculas de NADH.
glucosa + 2ATP + 4ADP + 2Pi + NAD+
——® 2 ácido pirúvico + 2
ADP + 4 ATP + 2 NADH + 2 H+ + 2 H2O
En
presencia de oxígeno, la etapa siguiente a la degradación de la glucosa entraña
la oxidación del ácido pirúvico a dióxido de carbono (CO2) y agua en
un proceso denominado respiración celular.
Vías Anaeróbicas
El ácido
pirúvico puede tomar por una de otras dos vías sin oxígeno (anaeróbias).
Fermentación: a falta de oxígeno el ácido pirúvico puede convertirse en
etanol (alcohol etílico). Las levaduras son hongos que pueden crecer con o sin
oxígeno. Al extraer jugo de uva y almacenarlo en forma anaeróbica, por ejemplo,
las células de levadura convierten el jugo de la fruta en vino ya que
transforman a la glucosa en ácido pirúvico y a este en etanol.
El ácido
láctico se forma a partir del ácido pirúvico por acción de diversos organismos y
en tejidos (como el muscular) cuando el oxígeno escasea o falta. El ácido
pirúvico al no entrar en la vía aeróbica de la respiración se convierte en ácido
láctico, el cual, a medida que se acumula, deprime el pH del músculo y reduce la
capacidad de las fibras musculares para contraerse, originando la fatiga
muscular. El ácido láctico difunde hacia a la sangre y llega al hígado, donde
con posterioridad, cuando el oxígeno vuelva a su nivel normal y la demanda de
ATP sea menor, transformará el ácido láctico en ácido pirúvico y de nuevo a
glucosa.
Existen algunas enfermedades que hacen que
las enzimas de la ruta glucolítica presenten una actividad deficiente. Se
manifiestan principalmente como anemias hemolíticas (causadas por la destrucción
de los glóbulos rojos de la sangre), ya que los glóbulos rojos dependen
principalmente de la energía que se produce en la glucólisis, para hacer frente
a las demandas de energía necesaria para el mantenimiento de la integridad
estructural. En los cánceres en los que las células malignas se multiplican y
crecen rápidamente, la proporción glucolítica es, a menudo, tan grande como la
que se requiere para la producción de energía mediante el ciclo del ácido
cítrico en la mitocondria. Como consecuencia estas células producen piruvato,
que se convierte en lactato. De esta forma, la zona donde se localiza el tumor
es relativamente ácida (el lactato es ácido), un hecho que puede tener
importancia para el tratamiento del cáncer. Un exceso similar de lactato puede
ser debido a otras circunstancias, tales como una deficiencia de la enzima
piruvato deshidrogenasa, que metaboliza el piruvato. Esta enzima también puede
ser inhibida por los iones del arsénico y del mercurio, y por una deficiencia de
tiamina (vitamina B1). Esto tiene importancia clínica, como en el
caso de los alcohólicos con carencias nutricionales que a menudo presentan
deficiencia de tiamina. Si reciben grandes cantidades de glucosa (por ejemplo,
mediante goteo intravenoso), pueden desarrollar una rápida acumulación de
piruvato que provocará una acidosis láctica, que con frecuencia resulta mortal. |